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Menú degustación de los planes estratégicos de Comunicación Científica

La comunicación científica es un componente esencial en las estrategias de desarrollo. Su importancia queda patente al constatar que diferentes administraciones (locales, estatales y supra estatales) cuentan con planes específicos para la comunicación científica. Algunos, incluso, con categoría de leyes.

Esta entrada de blog pretende mostrar algunos de estos planes estratégicos, destacando los puntos que más nos llamaron la atención. Viajaremos por todo el mundo y creo que algunas de las aproximaciones y datos os sorprenderán.

Si os interesa la comunicación científica, tomáoslo como una cata de tapas, un aperitivo de los diferentes menús que ofrecen las administraciones. Encontraréis más información sobre la carta completa de las diferentes administraciones en la bibliografía final.

¿Ciencia, qué ciencia?

Antes de empezar con la cata, vayamos a la polémica que siempre surge. ¿Qué ciencia? Parece que cuando se utiliza la palabra ciencia sin adjetivar sólo se hace referencia a las ciencias experimentales (que algunas personas denominan puras). En todos los planes en qué se define a qué ciencia se refieren, se adopta una visión más amplia que la expuesta.

Por ejemplo, cuando redactamos el Plan Estratégico de Comunicación Científica de L’Hospitalet de Llobregat, tratamos de definir qué englobaba el plan como ciencia ya en el primer apartado. En concreto, el plan bebe de las definiciones de Berkeley (en su maravillosa página Understanding science) y de Jorge Wagensberg (en, por ejemplo, El pensador intruso). De la adaptación de estas definiciones se extraen, entre otras, dos conclusiones:

  1. La definición no engloba únicamente las denominadas ciencias experimentales y sus «ramas». Se incluyen disciplinas como las que también incorporan otros planes estratégicos consultados, como los de Reino Unido, Australia o India.
  2. La ciencia no es un conjunto de conocimientos. Es, en palabras de Natalie Angier (en El canon), un estado mental; una manera de ver el mundo y de afrontar la realidad. El corpus de contenido de la ciencia deriva de esta experiencia humana. Por tanto, quizás cabe plantearse qué debemos transmitir cuando explicamos o comunicamos ciencia.

¿Comunicar ciencia?

Puestos a entrar en definiciones, algunos planes estratégicos hacen referencia a la comunicación científica, mientras que otros se refieren específicamente a la divulgación (popularization). Por su parte, en el Reino Unido prefieren hablar de public engagement, que apunta más hacia las actitudes que hacia los conocimientos. Las palabras son poderosas y escoger una u otra tiene repercusiones que pueden llegar a ser profundas.

Para esta entrada de blog, nos referiremos a la comunicación científica en general, sin entrar en este debate.

Ejemplos de planes estratégicos

L’Hospitalet de Llobregat

Permitidme empezar con un ejemplo de Plan Estratégico de una administración local, porque nos parece relevante y porque le tenemos una estima especial, puesto que lo desarrollamos desde Eduscopi.

Los objetivos principales del Plan se centran en:

  1. La organización y gestión del plan. En este sentido se ofrece una guía para los servicios y equipos municipales y también para las entidades externas. También se estimula la colaboración entre ellas.
  2. La ciencia de la ciudad y de la ciudadanía. Divulgar la ciencia de la ciudad.
  3. Sociedad motivada científicamente. La ciencia es cultura. Conseguir que la ciudadanía reconozca su relevancia y vuelva a situarla como referente para entender nuestro entorno.
  4. Pensamiento científico. Difundir el pensamiento y el proceso del descubrimiento científico como herramienta de interpretación del mundo y de progreso, siempre viva.
  5. Educación formal de la ciencia. Motivar al alumnado a seguir carreras y trabajos científicos.
  6. Comunicación científica inclusiva. Perspectiva de género, colectivos en riesgo de exclusión y personas que no han tenido acceso a las actividades de comunicación científica.
  7. Diálogo entre ciencia y sociedad. Empoderar a la ciudadanía en la toma de decisiones sobre temas de base científica. Conocer sus inquietudes y dudas. Situar la ciencia en el centro del debate público.
  8. Comunicación de la comunidad investigadora. Formación en comunicación científica.
  9. Comunicación científica profesional y evaluada. Estrategias de comunicación científica basadas en la evidencia.
  10. Ciencia y política. Impulsar la formación y asesoramiento en ciencia tanto de cargos políticos como de trabajadores públicos.
  11. Ayuntamiento científico. Estrategia conjunta sin ambigüedades ni incongruencias.

El Plan detalla, para cada objetivo, acciones concretas y destaca las prioritarias. Fija además diferentes objetivos cuantitativos y cualitativos, además de ofrecer diferentes elementos de seguimiento y métodos de evaluación. Se trata, por tanto, de una propuesta realista y totalmente aplicable.

El Plan Estratégico se desarrolló a partir de un análisis inicial de las actividades que se habían realizado los últimos años y con la colaboración de algunas de las entidades que las habían llevado a cabo. Para el análisis se definieron y probaron diferentes indicadores. Estos indicadores se mostraron como una herramienta flexible y adaptable, puesto que sirven tanto para diseñar las nuevas actividades de comunicación científica como para evaluarlas (cuantitativamente) y para efectuar el seguimiento de la evolución del propio Plan Estratégico.

Para conocer en mayor profundidad estos indicadores, y los valores que puede tomar cada uno de ellos, os recomiendo consultar el Plan Estratégico, en concreto el Anexo 1: Análisis de las actividades. También encontraréis otra información que creo que os puede resultar útil, así como una bibliografía más extensa que la de esta entrada de blog.

El Plan Estratégico y los Anexos están en catalán, pero estaremos encantados de comentar cualquier punto que os interese. Podéis contactarnos a través de info@eduscopi.com.

España

En España, la FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología) a través del Plan Estratégico FECYT 2022–2024, define 4+1 objetivos estratégicos:

  1. Impulsar una comunicación científica eficaz, ética y profesional con públicos diversos para fortalecer el diálogo y el compromiso mutuo entre la ciencia y la sociedad.
  2. Apoyar el desarrollo de un ecosistema de ciencia basado en información científica accesible, interoperable y en abierto.
  3. Fomentar la internacionalización de la ciencia, la innovación y la cultura científica españolas; la integración en el Espacio Europeo de Investigación e Innovación que permita el aprovechamiento de oportunidades en el marco europeo y global.
  4. Promover el asesoramiento científico para una toma de decisiones informada a través del análisis de datos, estudios y el conocimiento científico.
  5. Objetivo Transversal: implantar una cultura corporativa orientada a la gestión por proyectos, que desarrolle el talento y bienestar del equipo FECYT.

Europa

En Europa se trabaja bajo el paraguas de la RRI (Responsible Research and Innovation). Este concepto intenta tender puentes entre la comunidad científica y la sociedad, a través de promover sistemas de investigación e innovación más inclusivos, abiertos y receptivo.

Se pretende que diferentes actores se involucren en este marco RRI: la comunidad científica, las empresas, la educación, las personas con capacidad de decisión, la sociedad civil, etc. El objetivo es alinear la investigación y la innovación con los valores, necesidades y expectativas de la sociedad.

Esquema Social labs de New HoRRIzon
(Social labs de New HoRRIzon. CC BY SA. En la página encontraréis la versión interactiva)

Reino Unido

La intención de la estrategia del Reino Unido es la de conseguir un cambio en la apreciación, reconocimiento y apoyo a la ciencia. Se centran más en mejorar el papel cultural de la ciencia en vez de fijarse en cómo «se entiende».

Como hemos comentado, prefieren utilizar el concepto de Science engagement. Los principales retos que identifican son:

  • Obtener una comprensión más amplia de por qué, cuándo y cómo el público se relaciona con las ciencias.
  • Desarrollar redes y mecanismos de apoyo para aumentar la participación efectiva.
  • Fomentar una cultura profesional que valore, reconozca y apoye la participación pública.

Australia

Australia es uno de los países donde se le da más importancia a la Comunicación Científica, quizás solamente superado, por lo que hemos podido ver, por China. Uno de los autores que más nos están influyendo es, de hecho, australiano: Craig Cormick. Os recomendamos su The science of communicating science. (No tenemos comisión, aunque con la publicidad que le hacemos, quizás deberíamos empezar a solicitarla).

Resumen de los resultados esperados de la estrategia australiana en comunicación científica:

  • ¿Qué significa “una Australia científicamente comprometida”?
    • Una sociedad que se inspira y valora el esfuerzo científico
    • Una sociedad que atrae un creciente interés nacional e internacional por su ciencia
    • Una sociedad que se compromete críticamente con cuestiones científicas clave
    • Una sociedad que anima a la juventud a seguir estudios y carreras científicas
  • ¿Por qué Australia debería invertir en comunicar la ciencia?
    • Para aumentar el aprecio de la ciencia en la cultura australiana
    • Para facilitar una participación ciudadana crítica en la toma de decisiones y el desarrollo de políticas científicas
    • Para impulsar la confianza en la inversión en investigación del gobierno australiano
    • Para asegurar un suministro continuo y cualificado de personas graduadas en ciencias
  • ¿A quién se dirige esta estrategia nacional?
  • ¿Quiénes son los proveedores de comunicación científica de Australia?
  • ¿Por qué Australia necesita un liderazgo nacional para comunicar la ciencia?
  • ¿Qué problemas afectan a la comunicación científica?

Sudáfrica

El documento sudafricano de 2015 proporciona una estructura para avanzar en la promoción y en el famoso y codiciado engagement, con el objetivo de conseguir una sociedad que entienda y valore la ciencia y la tecnología, y que se implique de manera crítica en su desarrollo.

La Estrategia guía el desarrollo coordinado y la ejecución de iniciativas individuales y colectivas (de diferentes entidades) y busca influir a otros departamentos del Gobierno para que den apoyo a iniciativas similares.

Se dirige tanto al sector público como al privado. Pretende atraer a departamentos y agencias gubernamentales, universidades, consejos científicos, museos, etc.

Retos:

  1. Regular y coordinar la participación científica
  2. Alinear estratégicamente las actividades de participación científica
  3. Monitorear y evaluar
  4. Divulgar la ciencia, la ingeniería y la tecnología
  5. Desarrollar un compromiso crítico entre el público y la ciencia.
  6. Divulgar la Ciencia sudafricana

China

En este país, el Plan Estratégico es, de hecho, una ley: La Ley de la República del Pueblo de China sobre la Divulgación de la Ciencia y la Tecnología (enlace a la traducción en inglés). Consideran que la divulgación es una empresa de bien público y un componente esencial de la sociedad material y espiritual. Inciden en que se trata de una estrategia del estado a largo plazo.

Retos (extraídos de A brief review of 40 years science communication development in China):

  1. Posicionar estratégicamente la comunicación científica y desarrollar la comunicación y la innovación científica
  2. Implementar el mecanismo operativo de la comunicación científica a largo plazo
  3. Cooperar internacionalmente en comunicación científica
  4. Sistematizar el estado actual de la comunicación científica actual
  5. Apoyar la construcción de la cultura de la ciencia y la investigación teórica de la comunicación científica (la ciencia de la comunicación científica)

Para conseguir sus objetivos, pretende incrementar su apoyo para:

  • La educación y formación científica
  • Museos científicos y entidades relacionadas
  • Desarrollo de recursos para la comunicación científica
  • Fomento de la capacidad de comunicación de la ciencia a través de los medios de comunicación.

Y los números (recogidos en el artículo de Gao de 2016) son impresionantes:

  • 223.600 horas de divulgación en televisión
  • 181.100 horas en radio
  • 409 museos (a finales de 2014)
  • 85.000 estaciones de divulgación y servicios para los agricultores
  • Casi un millón y medio de «estaciones (salas) de actividades de divulgación científica».
(No me mires con estos ojos, que yo también estoy impresionado.)

En conclusión

La existencia de los planes estratégicos demuestra, por sí sola, la importancia de la comunicación científica. Pese a sus particularidades, todos ellos defienden el papel esencial de esta comunicación realizada de manera eficaz y profesional. Esta profesionalización de la comunicación científica se ve reflejada explícitamente en los planes estratégicos de la FECYT, de L’Hospitalet de Llobregat y del Reino Unido, pero está claramente implícita en otros planes como el australiano. De hecho, la profesionalización es considerada la quinta de las cinco etapas del desarrollo de la comunicación científica (Australia: The five stages of development of science communication, 2020), como ya comentamos en La divulgación científica en «La ley de la ciencia».

De los objetivos de los planes también se desprende que esta comunicación no se debe limitar solamente a la divulgación unidireccional de conocimiento y que debe englobar también la participación ciudadana (y el famoso engagement). Por nuestra experiencia, estamos convencidas de que la ciencia ciudadana debe jugar un papel esencial en esta aproximación.

Para lograr los objetivos que se marcan, destacan la importancia de contar con un tejido público y privado y con los recursos suficientes para llevar a cabo las acciones definidas. También son conscientes de que se trata de una estrategia a medio y largo plazo con un impacto profundo en la sociedad.

En definitiva, los planes estratégicos son herramientas imprescindibles para impulsar y enmarcar las acciones de comunicación científica para conseguir los objetivos marcados. En Eduscopi tenemos el privilegio de haber participado en multitud de proyectos que siguen las directrices y la filosofía de estos planes. Esta experiencia, de hecho, nos ha permitido asesorar a diferentes administraciones y entidades e, incluso, redactar uno de estos planes estratégicos. También nos permite ofrecer diferentes formaciones aplicadas como, por ejemplo, el Postgrado en Comunicación Científica (UVic–Eduscopi) que creamos y coordinamos académicamente y que, coherentemente, persigue la profesionalización de su alumnado.

Evidentemente, ponemos toda nuestra formación y experiencia a vuestro servicio para acompañaros en todo el proceso de la comunicación científica o de manera modular en alguno de sus pasos, desde el análisis inicial hasta la ejecución de los proyectos y su evaluación. No dudes en contactarnos para explorar en qué podemos ayudarte. Encontraremos la mejor solución para tu contexto y tus necesidades.

Bibliografía

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