Entrevista Xavi García Capdevila

Xavi García Capdevila.

Doctor en tecnología de materiales, química e ingeniería de materiales.

No soy un científico al uso, de los que la gente cree que tiene que ser un químico. Sí que lo soy de formación, pero soy un ingeniero encerrado en el cuerpo de un químico. Me gusta desarrollar, no vivo de las reacciones químicas, mi especialidad son los materiales y su aplicación a procesos industriales.”

Actualmente trabajas en una empresa que diseña y fabrica productos eléctricos y electrónicos para el automóvil. ¿Nos podrías explicar cómo has llegado hasta aquí?

Estoy en mi actual trabajo, gracias a mi línea de investigación de la tesis. En aquellos momentos estábamos haciendo pilas de combustible de óxido sólido. En el laboratorio teníamos que hacer un poco de MacGyver y hacernos nuestros propios hornos. Vino mi actual jefe de visita a la facultad y se fijó en que había hecho un dispositivo bastante artesano para recubrir los materiales con los que trabajábamos, con piezas recicladas de impresoras y muelles. Más tarde, al buscar trabajo y enviarle mis diseños en 3D que tenía en mi página web del momento, le interesó mi perfil mixto químico-ingeniero.

¿Qué es una pila de combustible?

La pila de combustible es la manera de convertir el hidrógeno en electricidad. Los materiales de la pila se crean por combustión de geles.

Aquí es donde podemos hablar un poco de tu trabajo en la facultad que originó tu tesis Síntesis de cerámicos tecnológicos mediante métodos de combustión de geles de acrilamida” ¿Nos podrías hacer un breve resumen?

Comencé investigando familias de diferentes óxidos para muchas aplicaciones. Trabajé con sales solubles. Creaba diferentes soluciones de polvo cerámico que luego transformaba en una especie de “flan” o “gel”. Con diferentes cationes y aniones, cantidades, tamaños de partículas,…. Ignicionaba las muestras y estudiaba las diferentes combustiones. Al final conseguía una variedad de óxidos finales con un tamaño de partículas nanométricas y también, precursores de óxidos complejos muy homogéneos y reactivos. Estos tests los hacía con muchas familias de reactivos, experimentando hasta conseguir menos ciclos térmicos, menos impurezas, condiciones de presión y temperatura más sencillas…

Cómo ejemplo, el óxido de cerio modificado se vuelve un conductor iónico de oxígeno a altas temperaturas.

Al final de la investigación conseguí refinar la técnica, consiguiendo el gel de policrilamida, menos tóxico y más fácil de quemar.

¿Como podríamos relacionar tu tesis, con tu trabajo en la empresa FAE (Francisco Albero SAU)?

La misma técnica que utilizaba en la facultad, para hacer las pilas de combustible, la técnica tape casting ,es la misma que utilizamos para los sensores de las sondas lambda. Partimos de una suspensión de polvo cerámico, mezclado con disolventes, ligantes… para hacer una suspensión cerámica densa. La pasta resultante, denominada barbotina, se cuela sobre un portador plástico para conseguir una cinta continua. Al secarse, este gel semielástico y maleable se corta en hojas, se serigrafía y se apila para conseguir la versión en crudo de los sensores que finalmente son sintetizados a temperaturas altas, sobre 1600 ºC.

¿Podríamos imaginar la sonda lambda como el condensador de fluzo?

Las sondas lambda, son sensores capaces de detectar la relación oxígeno- combustible en los motores de combustión. Son carcasas metálicas con el sensor cerámico en su interior, que miden el oxígeno que entra en el motor y dan una respuesta eléctrica para que la centralita electrónica lo interprete. Corrigen la cantidad de aire que entra, de esta forma reducimos las emisiones de gas de acuerdo a la normativa vigente, cada vez más sensible. Dicho de otra forma, cuando vas a pasar la ITV, el tubito que meten por el tubo de escape, valora si los sensores funcionan según la normativa. Las sondas varían en función del fabricante de coches o del tipo de vehículo.

FAE, es la única empresa española que hace el sensor cerámico. No obstante, también hay multinacionales que las fabrican.

Uno de los modelos de sonda lambda
Condensador de fluzo. Elemento de la máquina del tiempo, de la saga de películas de Regreso al futuro.

“Todo lo que se desarrolla en la facultad tiene que tener una aplicación práctica. Si no, el esfuerzo invertido, no tiene un beneficio. En la empresa está mucho más claro, ya que se trabaja para ganar dinero.”

Actualmente a parte de trabajar con las sondas lambda, ¿cuáles son tus otras ocupaciones?

Cuando el departamento de I+D sufrió una reestructuración, la empresa pensó dedicar el esfuerzo del personal al producto, no al futuro. Entonces, yo me fui a la sala blanca. Como mis ideas les gustaron, crearon el departamento de prototipos y me hicieron responsable. Mi labor es coordinar todos los productos que realizan los ingenieros. Hacer prototipos con tape casting y tecnología multicapa, siguiendo sus especificaciones. También, modificamos máquinas para adaptarlas a otros procesos industriales. O adaptamos sensores de manera “artesanal” para mediciones diferentes.

Más adelante también me encargaron la coordinación del laboratorio de calidad o ensayos para uso interno. Aquí cerramos el ciclo del producto antes de salir al mercado. Podríamos hablar de control de calidad. Calibración de todas las máquinas correctamente. Tests de los productos que van a salir, por ejemplo, a temperaturas extremas. Coordino a dos equipos de trabajo, de tres personas cada uno y también tengo dos jefes directos.

“No estoy salvando el mundo, pero ese coche de ahí, lleva una pieza que he diseñado yo”

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