Nicaragua, tierra de volcanes

Nicaragua, tierra de volcanes

Panoramica

En Nicaragua podemos visitar volcanes activos que nos dejarán recuerdos inolbidables, ¿cómo se han formado estos volcanes y qué provoca las erupciones?

Nicaragua tiene 21 volcanes de los que 19 están activos. Un volcán activo es aquel que se encuentra en erupción o que puede entrar en erupción en cualquier momento. Un buen ejemplo es el Kilauea, en Hawai, que estos días nos está dejando imágenes impresionantes.

En Nicaragua, uno de los más conocidos por su actividad es el volcán Masaya, que erupcionó por última vez en 2012. Este volcán se encuentra en la Cordillera de los Maribios que forma parte del Cinturón de fuego del Pacífico, la zona con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta. El 90% de los terremotos y el 75% actividad volcánica mundial se origina aquí.

Las ciudades más cercanas al volcán Masaya son Managua, capital de Nicaragua, o  Granada, una bonita ciudad colonial. Al llegar al Parque Nacional, hay un centro de interpretación desde el cual se puede subir andando hasta la cima, unos 5km bastante empinados, o coger alguno de los taxis que se encuentran en la entrada.

Cuando llegas a la cima del volcán, los sentidos comienzan a funcionar. Lo primero que notamos es el fuerte y característico olor a huevos podridos que proviene de los compuestos sulfúricos, uno de los principales componentes de los gases volcánicos.  Al acercarnos al cráter, podemos ver los ríos de lava y cómo se mueven, muy similar a las olas en el mar. De hecho, si sólo escuchásemos, podríamos pensar que estamos en un acantilado de la costa.

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Crater del volcán Masaya.

La pena es que debido a la gran concentración de gases tóxicos, sólo puedes estar tan cerca del cráter durante 5 minutos y se hace algo corto.

Pero, ¿por qué toda esta actividad sísmica y volcánica en sólo una zona del planeta? El origen del Cinturón de Fuego se encuentra en las zonas de contacto entre diferentes placas tectónicas, concretamente la Placa del Pacífico, la Filipina, la Juan de Fuca, la Cocos y la Nazca. En el caso de Nicaragua, las que entran en juego son la placa del Pacífico y la Cocos.

Las placas tectónicas constituyen la cubierta exterior de la tierra, llamada litosfera. Esta cubierta rígida se encuentra sobre la astenosfera, una zona continua mucho más plástica debido a las altas temperaturas, que permite el movimiento de las placas entre 3-5 cm al año.

Entiendo que penséis que 3 cm al año es nada, pero hay que tener en cuenta que estas placas se están moviendo desde hace más de 500 millones de años!!! Os recomiendo que cojáis la calculadora.

¿Cómo pasamos de placas tectónicas a volcanes? En los límites entre placas y debido a su movimiento, se originan diferentes dinámicas que son el origen de cadenas montañosas, volcanes o islas volcánicas. En el caso de la Cordillera de los Maribios, las placas son convergentes, ya que se mueven la una en dirección a la otra, y de subducción, es decir, que la placa oceánica que es la más densa, se hunde por debajo de la placa continental. Al hundirse y entrar en contacto con la astenosfera, las altas temperaturas hacen que la litosfera se vaya deshaciendo generando una gran cantidad de gases que incrementan la presión y como en cualquier sistema cerrado, esta presión se ha de liberar. Las erupciones volcánicas son esto, liberaciones de energía acumulada en la corteza terrestre. Una analogía sería lo que ocurre en una olla a presión. A medida que aumenta la temperatura dentro de la olla cerrada, se acumula una gran presión que finalmente debe salir a través de la válvula. En este caso, el volcán sería la válvula por donde se liberaría toda esta energía acumulada.

Placas convergentes

Dinámica de subducción (Wikipedia)

La geografía y el paisaje  alrededor de los volcanes de Nicaragua varía mucho. Tenemos algunos en los que el cráter ha colapsado tras una gran erupción dando lugar a un lago, como es el caso del volcán de Apoyo, actual laguna de Apoyo.

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Laguna de Apoyo en el cráter del volcán.

Otros en los que la selva ha ocupado ya la ladera del volcán, como el Mombacho. Este se encuentra muy cercano al Lago Nicaragua y durante una de sus erupciones, dio lugar a más de 360 pequeñas islas.

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Lago Nicaragua desde el Mombacho. El brazo de tierra sobre el lago son las islas formadas durante la erupción.

En cambio, en el Cerro Negro, que es el volcán activo más joven de Centroamérica, destaca un paisaje de arena negra sin vegetación.

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Cerro Negro. Foto de Andrew White en Flickr.

La diferencia en la presencia o ausencia de vegetación se debe al tiempo que ha pasado desde su última erupción. Tras una erupción, debido a la toxicidad de los gases que se emiten y la alta temperatura de las cenizas y la lava, la mayor parte de los seres vivos alrededor de un volcán mueren. Con el paso del tiempo, las plantas empiezan a colonizar muy lentamente las lavas solidificadas en las que se ha acumulado tierra, arrastrada por el viento o por pequeños animales, y agua de la lluvia. Esta colonización, que tarda décadas, comienza con la presencia de unas pocas especies y va aumentando en diversidad y complejidad con el tiempo hasta llegar a dar sistemas biológicos, biomas, tan complejos y diversos como las selvas. Además, la alta cantidad de minerales en las cenizas y la lava hace que estas zonas sean muy fértiles. Por lo tanto, la destrucción provocada por los volcanes, en un tiempo relativamente corto, se convierte en una zona verde y muy productiva.

Nos leemos pronto!!!

Bibliografia:

https://www.volcanodiscovery.com/nicaragua.html

https://vianica.com/sp/go/specials/9-nicaragua-volcanes.html

 

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