Pinturas rupestres en Cantabria

Pinturas rupestres en Cantabria

Altamira-1880

¡Conozcamos la ciencia que hay detrás de las pinturas rupestres cántabras!

Uno de los atractivos culturales de Cantabria son las numerosas cuevas con pinturas rupestres. Se han encontrado más de cuarenta cavidades con presencia de arte del paleolítico. Diez de ellas han sido consideradas Patrimonio de la humanidad por la UNESCO y de estas, siete se pueden visitar.

La  Cueva de Altamira, conocida como la Capilla Sixtina del arte rupestre debido a la calidad y número de pinturas, será seguramente la más conocida por todos. Lamentablemente, la entrada descontrolada de turistas provocó grandes daños a las pinturas y su cierre es indefinido. Para que podamos continuar disfrutando de estas pinturas, en 2001, se inauguró el Museo de Altamira donde hay una réplica de la cueva y podemos realizar diferentes talleres que nos acercan a las técnicas usadas para crear estas pinturas.

Bisontes Altamira

Detalle bisontes cueva Altamira (enlace foto)

Lo que no sabe mucha gente es que algunas de las otras cuevas que hay en Cantabria tienen pinturas mucho más antiguas que las de Altamira. Una de estas es la Cueva de la Pasiega, en el municipio de Puente Viesgo, que fue co-protagonista el año pasado, junto a otras dos cuevas españolas, de un artículo en la prestigiosa revista Science. La razón es que los investigadores que han estudiado estas cuevas estiman que los dibujos encontrados en ellas tienen una  antigüedad cercana a los ¡¡¡65.000 años!!!

Para poder entrar en estas cuevas, sobre todo en época de vacaciones, es necesario reservar entrada. Esto se debe, además de a la presencia masiva de visitantes interesados en el arte rupestre, a la necesidad de mantener los paràmetros de humedad, temperatura y dióxido de carbono constantes y lo más cercanos a los de la cueva posible. Cambios en estas condiciones, sobre todo el incremento de temperatura, de humedad, y la presencia de luz (para facilitar el acceso a los visitantes), favorecen la proliferación de hongos, bacterias y algas que cubren las pinturas y degradan sus pigmentos. Esto es lo que ocurrió en las Cuevas de Altamira o en Lascaux, Francia. En estas últimas además, intentando eliminar los hongos formados por el número excesivo de visitantes con un biocida que no era de amplio espectro, es decir, que sólo atacaba a unos pocos microorganismos, provocaron la proliferación de otros hongos, bacterias y algas que pronto colonizaron los espacios tratados.

Pero volvamos a la edad de las cuevas. La datación de estas pinturas hace casi 65.000 años no es sólo asombrosa por el estado de conservación de estas  sino por la posibilidad, cada vez más aceptada, de que estos símbolos y dibujos fuesen realizados por Neandertales. Los Homo neanderthalensi, al contrario que el Homo sapiens, NO se creian con facultades para desarrollar capacidades artísticas pero debido a que no hay indicios de la presencia de Homo sapiens en la Península tan atrás en el tiempo, nuestros artistas sólo pueden ser Neandertales,  ¡de aquí la importancia de esta fecha!

Caballo y Ciervo_ La Paseiga

Caballo y ciervo en la Cueva de La Pasiega  (Foto: adevaherranz.es)

Para poder determinar la “edad” de estas pinturas se ha usado la técnica de datación de Uranio-Torio. Hasta hace relativamente poco tiempo, para conocer la fecha de un resto biológico, se utilizaba la técnica del Carbono 14,  que nos permite situar  acontecimeintos u objetos con una antigüedad de hasta 50.000 años. En cambio, la técnica Uranio-Rodio nos permite datar con exactitud pinturas de hace 500.000 años. Pero, ¿en que se basa esta técnica? Su fundamento es la detección de isótopos de Uranio-234 (U-234) y de Torio-230 (Th-230) en carbonatos cálcicos (componente principal de estas cuevas). En el momento de formación de estos carbonatos cálcicos, también conocidos como calcitas, sólo el U-234 está presente, ya que el Th-230 no es soluble en ellos. Entonces, ¿de dónde procede el Th-230 que hemos de medir? Como veis en el siguiente esquema, de la desintegración del isótopo U-234.

Decay_mod

Esquema de la desintegración del uranio.

Gracias a que el Th-230 no es soluble en los carbonatos, sabemos que cualquier rastro que encontremos de él, viene de la desintegración de U-234.

Para poder determinar la presencia de estos dos isótopos se recogen dos tipos de muestras de carbonato cálcico: el que se ha formado sobre las pinturas y de niveles inferiores a esta, en zonas lo más cercanas posibles a las pinturas para no provocar daños. De esta forma, al medir los dos isótopos en ambas muestras, se obtiene la diferencia en los niveles de Th-230 que permite a los investigadores conocer la fecha aproximada en la que se realizaron estas intervenciones artísticas. Asombroso, ¿no?

Espero que después de haber profundizado más en algunos aspectos de la conservación y el estudio de las cuevas de arte rupestre os hayan entrado las ganas de ir a Cantabria a visitarlas!

Nos leemos pronto!

Bibliografia:

https://www3.nd.edu/~nsl/Lectures/phys10262/art-chap3-8.pdf

http://www.uca.es/wp-content/uploads/2018/02/Articulo-Science.pdf

https://elpais.com/cultura/2012/05/23/actualidad/1337804610_596213.html

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