Roger Ruiz-Carulla: “En la predicción de los desprendimientos, la pregunta que a todo el mundo le preocupa es ¿Cuándo?”

Roger Ruiz-Carulla: “En la predicción de los desprendimientos, la pregunta que a todo el mundo le preocupa es ¿Cuándo?”

Barcelona, 14 de febrero de 2018

Entrevistamos a Roger Ruiz-Carulla, Ingeniero geólogo por la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC). Actualmente está finalizando su tesis doctoral en el campo de los riesgos geológicos, concretamente investiga sobre la fragmentación de desprendimientos en macizos rocosos, bajo la dirección del Dr. Jordi Corominas, en el Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental, de la misma universidad. Desde sus inicios ha intentado compaginar su actividad científica y técnica con el mundo laboral. Es un apasionado de los drones, y en la actualidad es co-fundador de Sorodron.

Hemos aprovechado que Roger está participando en las Jornadas de puertas abiertas de la Escuela de Caminos, en el Campus Diagonal Nord de la UPC, para entrevistarlo. Lo encuentro rodeado de posibles estudiantes de la escuela y de drones, herramienta que utiliza habitualmente en sus trabajos de investigación para la obtención de datos.

Roger Ruiz-Carulla desprendimientos

Roger enseñando uno de sus drones durante las Jornadas de puertas abiertas de la Escuela de Caminos.

 

Buenos días Roger, muchas gracias por atendernos en un día como hoy. Cómo no podía ser de otra forma, mi primera pregunta va  dirigida a estas jornadas ¿Por qué surge la necesidad de realizarlas?

Es una actividad dedicada especialmente a divulgar y promocionar las titulaciones que ofrece la escuela, con el objetivo de conseguir más matriculados, ya que en la actualidad nos encontramos con un déficit de alumnos.

Tu aportación en estas jornadas es la de promocionar la Ingeniería geológica ¿Qué te impulsó a estudiarla?

La ingeniería geológica une dos mundos que me parecen muy interesantes, por una parte la geología, con la que podemos entender cómo se formó el Planeta y cómo funciona el mundo en el que vivimos, y del cual extraemos todos los recursos necesarios para vivir. Y por otra, la ingeniería de caminos, que nos ayuda a planificar el espacio dónde se asientan los núcleos de población y las infraestructuras, y los servicios que necesitamos. La ingeniería de caminos es una ingeniería civil, en el que el usuario final es la sociedad. La ingeniería geológica permite ver esta clara interacción entre estos dos mundos.

De forma breve, ¿qué les dirías a los jóvenes para que se animaran a matricularse en ingeniería geológica?

Les diría que en las actualidad los profesionales de la ingeniería geológica tenemos un gran reto, que es el cambio climático y cómo adaptarnos a él. De ahora en adelante las tendencias indican que vamos a tener periodos de sequias más largos, con episodios de lluvias muy intensos. Por poner un ejemplo, estos escenarios pueden producir inundaciones, así que tendremos que redimensionar las infraestructuras, revisar los mapas de peligrosidad y ver cómo está planificado el territorio. La ingeniera geológica engloba un conjunto de disciplinas que combinan geología e ingeniería civil destinadas a ayudar a los humanos  a adaptarse al entorno en el que vivimos.

A lo largo de esta mañana, te hemos podido ver explicándole a las nuevas generaciones como utilizas los drones en tus trabajos diarios. ¿De dónde viene esta pasión? y ¿Qué aportan en los trabajos de ingeniería geológica?

Realmente los drones han sido y serán toda una revolución. Para nosotros son una herramienta que nos permite caracterizar el entorno en el que tenemos que realizar una actuación concreta. Empezamos a utilizarlos en el campo de los riesgos naturales, por una cuestión de seguridad. En el caso concreto de desprendimientos, la obtención de datos para su evaluación implica estar muchas horas en la montaña, expuesto al peligro. Si por casualidad se desencadena uno de ellos mientras estás trabajando, puedes salir herido incluso morir. Entonces, vimos en el mundo del dron, la posibilidad de tomar datos de forma más segura, alejados de la zona de alcance de los desprendimientos. Otra ventaja es que con un vuelo de corta duración, de entre 20 minutos y una hora, dependiendo de las características y de la extensión de la zona de estudio, podemos obtener datos para trabajar meses en la oficina, en un entorno seguro, analizando detalles que no alcanzaríamos a observar en el campo.

Resumiendo, el dron para nosotros no es un objetivo, sino una herramienta que nos ayuda a coger datos de calidad de la zona de estudio, y resolver problemáticas de diferentes disciplinas.

Saltamos a tu tesis, que por cierto, estas a punto de finalizar. Tu principal actividad investigadora se enmarca dentro de los riesgos geológicos y concretamente en la fragmentación de desprendimientos en macizos rocosos. En la mitigación y gestión de los riesgos geológicos, y en particular, en los desprendimientos, ¿qué aporta tu tesis?

Lo dices muy bien, muchas veces desde el mundo académico nos fijamos en detalles, que pueden tener mucho interés para la investigación, ya que a los científicos nos gusta observar y entender la naturaleza, ponerle ecuaciones, y realizar modelos que expliquen su dinámica. Pero al final lo más importante es transferir este conocimiento en la mitigación y gestión del riesgo.

En mi caso concreto, el de los desprendimientos, hasta ahora cuando se hacían simulaciones no se tenía en cuenta que la masa se fragmentaba. Este hecho, generaba que la simulación no fuera del todo realista. Ya que no es lo mismo que un desprendimiento de 1 m3 baje sin fragmentar e impacte con una casa, a que ese mismo bloque se fragmente en 150 bloques de dimensiones más pequeñas, y se convierta en una lluvia de piedras. La peligrosidad no es la misma, las trayectorias no son las mismas, y consecuentemente, el riesgo y las medidas de mitigación también son diferentes.

En esta investigación nos estamos centrando en caracterizar cómo funciona la fragmentación para poder evaluar mejor el peligro y en función de ello analizar las medidas de mitigación que se tienen que utilizar. Y sobre todo, tener muy claro, que cuando estamos frente a un riesgo de desprendimientos rocosos, antes de empezar a hacer ninguna actuación, hay que plantear escenarios con distintos grados de fragmentación y entender las consequencias de cada uno de ellos.

La comunidad científica coincide en que por ahora no es posible predecir los terremotos. No podemos saber qué día, en qué lugar y de qué tamaño va a ser un terremoto, y que las únicas estrategias posibles para reducir sus efectos y protegernos de ellos son la prevención sísmica y la preparación ante el desastre. Del análisis de los macizos rocosos identificamos unas zonas potenciales de salida, en las que podemos estimar unos potenciales volúmenes característicos que se pueden desprender de esa ladera, pero ¿podemos con el tiempo llegar a saber cuánto nos queda para que se produzca la rotura? Parámetro indispensable para que un sistema de alerta temprana funcione. ¿Qué me puedes decir sobre la predicción de desprendimientos? ¿Estamos lejos?

La comparación con los terremotos es muy buena. Con el dron podemos sacar un modelo muy detallado, distinguir muy bien las cicatrices, ver el estado de las juntas, calcular los volúmenes, hacer un análisis de estabilidad, y realizar simulaciones de qué pasaría si cae un desprendimiento. Pero la pregunta que a todo el mundo le preocupa es ¿Cuándo?

Cuando estudias geología, la percepción temporal cambia, ya que hablamos de millones de años. Cuando un geólogo te dice que algo es inminente, quizás te está hablando de 200 años o de 500 años. En el mundo económico-empresarial, o en la vida de una persona, inminente no son 500 años, son 5 minutos o 1 hora. Hoy en día, cada vez más, la tecnología permite, a partir de una buena caracterización de  la zona de salida,  instalar sensores de diferente tipo, con los que puedes medir, día a día, cómo se abre una grieta; o sensores con los que puedes escanear toda la ladera para medir la deformación de la pared y calcular su velocidad de deformación. Si aumenta su velocidad, puede estar indicando que se va a romper en breve.

Los sistemas de alerta temprana para desprendimientos tienen algunas limitaciones, al ser sólidos-rígidos que se mueven muy rápido por el espacio. Por ejemplo, si ponemos un semáforo cerca de la zona de salida, no dispondremos de tiempo para cortar el tráfico. En edificaciones, al estar fijas en el espacio, tampoco funcionaría, la alternativa sería diseñar un sistema de evacuación, pero ésta no sería viable, al no disponer de tiempo para evacuarlas.

En el caso de los terremotos es muy similar, la sacudida dura segundos, no puedes evacuar, si el edificio no ha colapsado, hay que salir con tranquilidad, manteniendo la calma, de forma ordenada y alejarte de ellos, a zonas abiertas.

Por eso te decía que la analogía era muy buena, porque es muy difícil predecir la temporalidad. Podemos predecir espacialmente cuales son las zonas de actividad, pero es muy difícil predecir el instante en el que van a ocurrir. Los dos ejemplos tienen la característica que son de muy corta duración y alta intensidad, y por ello es muy difícil poder hacer evacuaciones, básicamente por el breve tiempo de gestión con el que contamos.

Dentro de unos años, quizás décadas, con sistemas de inteligencia artificial, la predicción de los desprendimientos podría ser una realidad. Los sistemas, que aprenden muy rápido, estarán respaldados con ordenadores que tendrán mucha más capacidad de análisis y de responder frente a algo que se está midiendo de forma continuada.

¡Qué interesante! Se abre un gran campo de investigación para el futuro.  Ahora sólo te diré una palabra SORODRON ¿Qué me puedes contar?

Es un proyecto que empezamos hace unos años. Al principio era solo SOROSOluciones RObustas”, y luego le añadimos DRON. Somos un equipo de ingenieros forestales e ingenieros geólogos, que desarrollamos trabajos técnicos para consultorías de ingenierías, para centros de investigación, para la administración, para los municipios, etc. Desarrollamos tareas de ingeniería forestal, ingeniería hidráulica, temas relacionados con la inundabilidad, con mecánica de rocas,  riesgos geológicos, etc. También generamos topografías, cartografías y fotografías con el dron.

¿Cuál sería el rasgo diferenciador respecto a otras empresas de las características similares?

La filosofía de SORODRON, a diferencia de otro tipo de consultorías o de ingenierías, es que estamos muy focalizados en la aplicación directa de la investigación con la aplicación real. Realmente lo que nos interesa es estar en la cresta de la ola de los desarrollos actuales, de lo último que se está utilizando en cada uno de los ámbitos del conocimiento en los que trabajamos, para poder aplicar esa tecnología, esos conocimientos y esas metodologías a la práctica, y a las soluciones y preguntas que nos propongan.

¿Has podido transferir algún aspecto de la investigación de tu tesis a la empresa? ¿En que te ha ayudado para el mundo empresarial?

Pienso que las personas que hacen un doctorado es porque tienen inquietudes, o ganas de aprender, o de hacer cosas nuevas. Muchas veces investigar es hacer algo que ya se hacía, aplicado a otro ámbito del conocimiento, o cambiado algunos aspectos, para que se adapte mejor al nuevo campo de trabajo.

En este sentido, en mi tesis, la tecnología dron es sólo una herramienta. Realmente se podría hacer un doctorado entero sólo de aplicación de nuevas tecnologías con el dron. Concretamente, hemos aprendido a sacar modelos 3D del terreno, que nos permiten generar topografías y ortofotos de una forma muy rápida. Por ejemplo si se produce un desprendimiento que afecta a una carretera, de forma rápida podemos obtener  información de alta resolución, con imágenes, con modelos 3D, que nos permite realizar un registro detallado de lo que ha pasado. Útil, por una parte para documentar el fenómeno,  y por otra, para tomar decisiones acordes a la peligrosidad de la zona. El objetivo es que los diferentes equipos puedan trabajar, de forma segura, para restablecer el tráfico de la vía de la forma más rápida. Esto ha sido una aportación que ha venido de forma directa de la tesis, de una herramienta que necesitaba y que luego se ha  podido aplicar directamente al mundo real.

Para finalizar, esta semana que tanto se habla de la inversión de la ciencia por parte del gobierno, cuando acabes la tesis ¿hacia dónde dirigirás tu trayectoria profesional? ¿Ciencia o empresa?  ¿O combinación de las dos? Como ves el panorama.

Al final no es lo que me gustaría, sino lo que pueda hacer. Realmente la inversión en  investigación en España está muy mal, las becas postdoctorales son muy competitivas y los sueldos son muy bajos. Sinceramente, creo que no es la manera de potenciar el talento de nuestros investigadores, ni de la investigación.

Personalmente me gustaría seguir en el campo de la investigación, pero no solamente en la investigación pura y dura, sino también en la docencia, con la trasmisión del conocimiento a los estudiantes, y sobre todo, poder interactuar con investigadores de otras disciplinas. También me gustaría seguir con nuestra consultoría, para aplicar el conocimiento adquirido a las necesidades de la vida real, ya que si te quedas en la parte más académica y de investigación, puedes quedarte muy lejos de poder responder las preguntas que se está haciendo el mercado y que demanda la sociedad. Saber encontrar estas preguntas y que la academia sea capaz de responder a problemas concretos, y la transferencia tecnológica, es lo que más me gusta.

Roger, muchas gracias por permitirme pasar esta mañana contigo. Ha sido un placer, sólo me queda  desearte mucha suerte para el futuro!

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