RAÚL TORRES (PLD SPACE): “Nuestro reto fue ponernos un cohete a la espalda en un país poco orientado a la tecnología punta”

RAÚL TORRES (PLD SPACE): “Nuestro reto fue ponernos un cohete a la espalda en un país poco orientado a la tecnología punta”

Raúl Torres es ingeniero aeroespacial y biotecnólogo, cofundador y CEO de PLD Space, la primera y única empresa española dedicada a la fabricación de lanzadores espaciales de bajo coste. Fundada en 2011 por dos jóvenes emprendedores, en los dos últimos años ha recibido el respaldo institucional y financiero tanto de la ESA (Agencia Espacial Europea) como de la Comisión Europea, ambas interesadas en el desarrollo de las tecnologías en las que trabaja PLD Space (lanzadores de bajo coste, propulsión por combustible líquido y tecnologías de recuperación).

PLD Space - Raul Torres

¿Cómo nace PLD Space?

La idea fue fruto de una serie de casualidades. Me aficioné a los cohetes de pequeño con mi padre. Estudié la carrera, viajé a EEUU y cuando fui a Cabo Cañaveral descubrí lo que era un cohete de los de verdad. A la vuelta decidí empaparme de todo lo relativo a propulsión y descubrí que en Europa apenas se trabajaba en el tema. En 2010 Raúl Verdú y yo nos conocimos y le propuse trabajar en un cohete amateur. Ahí nació todo. Fundamos PLD Space, él con 23 años y yo con 24. Cuando empezamos no teníamos realmente idea de la magnitud que era fabricar un cohete de verdad para lanzar una carga al espacio.

¿Por qué crear una empresa desde cero y no entrar a trabajar para un fabricante ya consolidado?

En mi caso trabajar para un fabricante consolidado era una opción que siempre estaba ahí. Sin embargo apostar por crear una empresa y un nuevo producto desde cero era algo muy atractivo, sobre todo teniendo en cuenta que había una oportunidad de negocio real y clara. Solo requería mucho trabajo e inversión privada. Y ambas capacidades las podíamos conseguir. Eso fue lo que nos hizo emprender y crear desde cero PLD Space.

Como toda aventura empresarial existe un reto inicial de financiación, ¿cuál es vuestra experiencia en este sentido?

Cuando empezamos no teníamos nada: los ordenadores eran personales y la oficina prestada. Cuesta atraer inversión inicial hacia algo que sea tan tecnológico. No hay cultura en España de inversión en alta tecnología. Cuando Raúl Verdú y yo fundamos PLD Space sabíamos a qué nos enfrentábamos. Estuvimos a punto de abandonar en varias ocasiones porque no encontrábamos inversión. Era relativamente sencillo encontrar inversiones para aplicaciones móviles o Internet. Era difícil hacer entender que una válvula de un cohete puede valer 20.000€ y que con esa cantidad se puede pagar el salario de un programador durante un año. Disponer de instalaciones o desarrollar la tecnología es complejo, pero conseguir el dinero para ello es lo más complicado. Ahora somos 38 personas en Elche y 12 en Madrid y disponemos de instalaciones en el aeropuerto de Teruel para las pruebas de motores. Este año multiplicaremos por diez el tamaño de esas instalaciones y contrataremos a 15-18 personas más.

¿Cuál es el perfil del equipo que integra vuestro proyecto?

Básicamente son ingenieros aeronáuticos, industriales y telecos. Gente muy joven. Tenemos una media de edad de 30 años. No hace falta que sean los mejores. Buscamos ante todo gente con ganas de trabajar, proactivos y con capacidad de resolver problemas de forma autónoma.

El mercado de los lanzadores espaciales ha estado casi siempre en manos de unos pocos y grandes operadores, ¿cuál es vuestra aportación a un segmento tan concreto desde la perspectiva de una empresa joven?

La electrónica es cada vez más pequeña y potente y eso permite poner mucha tecnología en muy poco espacio. Hacer satélites más pequeños. También permite descentralizar los satélites. En vez de enviar un satélite grande que hace muchas cosas, es más rentable hacer muchos pequeños. Hay cada vez más satélites pequeños y eso hace que sea necesario disponer de lanzadores más pequeños en lugar de los grandes cohetes.

¿Qué aporta una empresa joven como la vuestra a un segmento tan especifico como el de los lanzadores espaciales?

Lo que aporta es el dinamismo. Normalmente las empresas europeas que han desarrollado lanzadores siempre han hecho lanzadores mucho más grandes que lo que nosotros estamos proponiendo. Nos caracteriza la agilidad. Las empresas a nivel mundial como la nuestra son también pequeñas y tiene que ver con la propia escala del negocio. Para Airbus no sería un buen negocio por un tema de costes, para nosotros sí. Ofrecemos un desarrollo y un servicio nuevo a la industria. Y eso es en buena medida por nuestro tamaño y juventud.

¿Y a nivel de innovación tecnológica?

Trabajamos varios campos que son una novedad en Europa. La propulsión por combustible líquido en vez de sólido es uno de ellos, lo que nos ha llevado a tener que diseñar tecnología muy novedosa para este tipo de lanzadores. Y la ESA está muy interesada en nuestros proyectos de recuperación de nuestros lanzadores de regreso del espacio. SpaceX ha demostrado que eso es posible y Europa no quiere ni puede quedarse atrás.

¿Cómo creéis que está transformando el mercado la aparición en años recientes de nuevos actores privados como SpaceX, Virgin Orbit, RocketLab…? 

El reciente éxito de Electron (de RocketLab) hace ver que desarrollar un lanzador espacial no es tan complejo, pese a la dificultad y el dinero que se necesita. Nuestra mayor competencia son los norteamericanos, como por ejemplo Virgin Orbit. En Europa hay diferentes proyectos a los que nosotros les llevamos ventaja. Nuestro valor de cara a los clientes europeos es la cercanía y que se evitan las complejas licencias de exportación/importación tecnológicas que conllevan. El caso SpaceX, a la que inicialmente nadie tomó en serio, ha hecho que en Europa se nos esté tomando más en serio y que monstruos como Airbus empiecen a tenernos en consideración. Hay mucho camino por recorrer, pero me gusta que hayamos despertado el interés de las grandes empresas aerospaciales, de la ESA y de la propia Comisión Europea.

Los cohetes Arion 1 y Arion 2 son hoy por hoy vuestras principales apuestas para este mercado, ¿en qué fase de desarrollo se encuentran ambos proyectos?

Trabajamos intensamente para hacer un lanzamiento de prueba de Arion 1 a mediados del año próximo. Estamos en la fase de fabricación de los cohetes. No será aún un lanzador orbital pero ya llevará muchas de las tecnologías necesarias para ello. Además incorporamos al cohete tecnología de recuperación. La idea es que alcance 150km de altura, con 100kg de carga, y luego podamos recuperarlo completo. Arion 1 es sobretodo un banco de pruebas tecnológico de cara al desarrollo de Arion 2 (motores, materiales, software…). Pero a nivel comercial ofrece posibilidad de probar tecnologías en microgravedad durante un corto período de tiempo, algo muy difícil de conseguir aquí abajo.

La experiencia de Arion 1 nos ayudará a afinar el diseño de Arion2, que podrá llevar hasta 150kg de carga ya a nivel orbital. Un 60-70% de tecnología de Arion 1 podrá ser transferida a Arion 2. También tendrá tecnología de recuperación. El objetivo es hacer un primer lanzamiento orbital a finales de 2020. La Comisión Europea ofrece además un premio de 10M€ por conseguir realizar un lanzamiento orbital antes de 2022 y no ir a remolque de los estadounidenses y queremos llegar a órbita antes de esa fecha.

Imagino que un proyecto de tal envergadura necesitará de la colaboración con otros socios tecnológicos, ¿los tenéis? ¿cuál es vuestra relación con ellos?

Desde 2016 GMV participa en nuestro proyecto como accionista y se encarga del desarrollo de toda la electrónica de vuelo, la telemetría y el software del cohete. Como el objetivo es probar en Arion 1 mucha de la tecnología que llevará el Arion 2, el trabajo a este nivel es mucho y muy complejo. Hay mucha información que generar y tratar en tiempo real en un lanzamiento de este tipo.

¿Qué representa para vosotros el haber sido seleccionados por la ESA y la Comisión Europeo para el desarrollo de varios proyectos?

Obviamente es algo superemocionante que ambas nos hayan seleccionado para el desarrollo de nuestros lanzadores. En primer lugar es un orgullo, pero también una auténtica responsabilidad que dos grandes instituciones europeas nos den soporte y nos apoyen. Solo nos empuja a trabajar más por el éxito del proyecto.

¿Para cuándo podremos ver vuestros cohetes ya operativos a nivel comercial? ¿disponéis ya de acuerdos con potenciales clientes de vuestros servicios?

La aparición de estos microlanzadores abre las puertas al espacio a agentes más allá de los gobiernos y las grandes corporaciones de comunicaciones. Creemos que cuando cohetes como Arion 2 estén en servicio va a ver muchas empresas nuevas decididas a desarrollar pequeños satélites y otras tecnologías espaciales. Esto dinamizará enormemente el sector.

Ponle un titular a la aventura tecnológica que ha sido y es PLD Space

Ponerse un cohete a la espalda, es lo que mejor define nuestra aventura tecnológica. Una aventura muy compleja en un país poco versado hacia la tecnología punta.

La palabra que mejor define vuestro proyecto a nivel de equipo humano

Coraje, fuerza, pasión, trabajo, esfuerzo… hay muchas.

¿Dónde os véis dentro de 10 años?

Lanzando Arion 1 y Arion 2 de modo recurrente y poniéndolos en órbita. Y a nivel de ingeniería diseñando algo mucho más grande de lo que estamos pensando hoy día. Quién sabe si tripulado. Siempre he dicho que mi sueño es jubilarme viendo a dos astronautas entrando en una cápsula espacial europea. Tenemos planes de futuro y es necesario ir más allá.

Eres el Raúl Musk hispano y estás a punto de poner en órbita un Seat en un cohete Arion… ¿que canción usarías como banda sonora?

Pues estaría entre algo cañero como ‘Kryptonite’ de 3 Door Down o algo más años sesenta como ‘Mr.Spaceman’ de The Byrds. Y no sé si será un Seat, pero algo tendremos que poner ;)

 

 

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