SECRETARIADO BLOGS: ‘Un “vago” que escribía siete libros al año’.

SECRETARIADO BLOGS: ‘Un “vago” que escribía siete libros al año’.

sergio_parra

 

Hoy ha venido a vernos un personaje “especial”. Un tío de “letras puras” que escribe de ciencia, que se autodenomina “vago”, escribe siete libros al año y tiene fans y haters a partes iguales.

Es Sergio Parra, un crack en divulgación científica. Un hombre que te explica lo que hace como si fuera tan fácil, pero, a la vez, tiene un método de escritura, de potenciación de la creatividad y una constancia sin igual.

Según él, todo empieza con un prepucio, el prepucio de Hall. El primer “bloguero”, Justin Hall, tuvo la osadía de fotografiarse el miembro después de una noche de sexo desenfrenado y sin protección y hacerlo público en la red. Y claro, como a todos nos gusta el cotilleo y los temas sexuales polémicos (a Sergio el primero), Justin no pudo parar de recibir y contestar infinidad de mensajes y comentarios. Había personas que le compadecían, quienes se habían visto en la misma tesitura y los que le consideraron únicamente un perverso exhibicionista. Era 1994 y, como hoy, hay gente para todo. Lo más gracioso, que Justin montó todo este show por miedo y vergüenza a qué le diría un médico.

Justin vivió por primera vez en sus “carnes” (nunca mejor dicho) lo que es la inteligencia colectiva. Un blog no es un medio de comunicación como otros. Es una “barra de bar”, un espacio en el que el escritor y sus lectores comparten una realidad de igual a igual, en la intimidad y pudiendo mantener una conversación. Un blog es el medio de lo mínimo: cero inversión, cero intermediarios, cero presiones, cero censura. Cualquiera puede participar con una simple conexión a internet. Sergio Parra ya lo llevaba en la sangre desde adolescente. De hecho, explica como “en el viaje de fin de curso del instituto fuimos a Amsterdam y mis compañeros flipaban cuando les enseñaba en un McDonalds mi primer blog. Alucinaban como podían estar leyendo algo escrito por mí en otro país”.

Sergio lo tenía muy claro desde el principio, desde su primer blog. Pero también sabe que no es un ámbito en el que se pueda ganar dinero. Él es de los pocos que pueden vivir dedicándose a escribir, pero no es la motivación principal de escribir un blog. Es la pasión, el gusto de la escritura, del compartir, de disponer de la libertad de escribir sobre lo que se quiera. De hecho, Sergio prima la cercanía, el diálogo, el uso de vivencias en el texto y, por supuesto, la divulgación, al rigor exagerado y la ortografía digna de la RAE.

Y Sergio decidió escribir sobre ciencia. Desde hace doce años dedica una parte muy importante de su tiempo a escribir el blog Xataka Ciencia. A este consagra el 30% de su tiempo y unos tres posts diarios.

En Xataka Ciencia (como todo en esta vida), los post más exitosos son los relacionados con la religión, el género, el sexo… “También son los que te expones más, los que pueden generarte más haters“. “Los olores de la vagina”, “Cuál de tus órganos podrías vender sin morir”, estos son algunos de los hits de Sergio Parra.

A Sergio le gusta ser polémico, pero tiene truco: hacer una lista tipo “las cinco bacterias más amenazadoras para el ser humano” (ojo! Mejor no usar números “redondos” que así hasta generas más expectativa); exponer los temas mediante preguntas “¿Cuál es la esperanza de vida de un espermatozoide?”; ser maximalista (“El más XX del mundo…”); ser de lo más hype (“Este material hace algo que no creerías”), hablar de temas tabú o, como no podría ser de otra manera en internet, de gatitos y otras mascotas.

Habrá a quien le guste y a quien no. De todas maneras, aunque sin abusar, Sergio recomienda hablar de asuntos delicados como las pseudociencias, la religión, el fútbol, los hombres y las mujeres… Y, si todavía queremos más guerra, hasta podemos compartir nuestro post y moverlo en Menéame que entonces sí que nos lloverán los trolls y haters pero también las visitas.

Soy un vago. Me estaría todo el día leyendo y viendo pelis”, admite Sergio Parra. ¿Y, cómo puede uno ser “un vago” y escribir siete libros al año, además de participar en medios, escribir el blog, ofrecer conferencias y charlas, etc.?

Leyendo, leyendo y leyendo. Escribiendo, escribiendo y escribiendo. ¡Parece fácil! Pero… ¿qué lee y cómo escribe Sergio Parra?

Lee muchísimo. En particular recomienda especialmente los siguientes libros:

La receta es leer unos 5 o 10 minutos antes de empezar a escribir. Y hacerlo a diario. Y el mantra para evitar la pereza es sencillo. Repite conmigo: “no a la procrastinación, no a la procrastinación”. Sergio lo tiene claro: “No es tan duro empezar a escribir cuando ya has empezado”.

Y el siguiente ingrediente tampoco es muy complicado: constancia y rutina diarias, escribir una “holandesa” al día (unos 2.100 caracteres). Sergio avisa de la efectividad de su receta: “son dos libros al año sólo siguiendo estos consejos”.

Después, ya hay otros factores “a gusto del consumidor”, para crear ambiente. A Sergio le gusta crear un ambiente de concentración mediante el uso de un ruido blanco o con vídeos de Youtube de ASMR (Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma): sonidos de tormentas, de lluvias amazónicas, del crepitar de un fuego… No hace falta que nadie le llame freaky, ya se lo dice él solo.

Y así, practicando y teniendo constancia desde los 14 años, edad en la que escribió su primer libro, ha llegado a la friolera de siete u ocho libros al año. Aunque no se lo recomienda a nadie puesto que admite que el año pasado acabó desbordado.

Respecto a los posts, la recomendación de Sergio es “no menos de un post a la semana”. Hay tres tipos de posts:

  • Los de actualidad, cuyo contenido se basa en alguna noticia, habitualmente destacada en agencias como EFE o Reuters. También puede uno seguir los trending topics diarios
  • Los posts propios, basados en inquietudes personales o sugerencias
  • Los posts de inspiración, basados en notas, citas, recortes, notas que se toman a lo largo del día…

Nos explica cómo organiza estos últimos. Sergio no tiene ningún remordimiento de conciencia al romper las páginas de un libro cuando algún concepto le interesa (claro, ¡se los regalan!). Tiene los recortes, citas, apuntes y anotaciones ordenados en 38 temas (amor, lingüística…). ¡Y, analógicamente!

Y ahora toca lanzarse a la página en blanco. El título no tendría que tener más de 80 caracteres. El cuerpo, uno o dos párrafos con los conceptos más importantes, los que de alguna manera explicarían con más detalle el título. A posteriori, recomienda poner la etiqueta “Leer más” para no cargar el blog de posts muy largos y que el lector navegue con más facilidad. ¿Más consejos? Destacar las ideas en negrita, crear un subtitulo destacado, hacer párrafos cortos y facilitar la lectura con subtítulos entre párrafos si estos son muy largos.

Las imágenes tienen que ser sugerentes (¡ojo los copyrights! Sino, siempre es mejor “tirar” de Pixabay), añadir enlaces coherentes y usar etiquetas sin pasarse.

¿Y una vez escrito el post? ¡Seguir leyendo! Ahí van unos buenos blogs recomendados por Sergio Parra para inspirarse:

Tomates con genes, de J. M Mulet

Eureka, de Daniel Marín

Scientia, de José Manuel López Nicolás

La aldea indestructible, de Javier Peláez

Fogonazos, de Antonio Martínez Ron

Dimetilsulfuro, de Deborah García Bello

Microsiervos

Hipertextual

Materia

Malaprensa/Malaciencia

 

Y finalmente, si a alguien se le ha metido entre ceja y ceja ganar dinero escribiendo un blog. Lo cual es casi un milagro, atentos a los siguientes consejos de Sergio:

  • Crear una página de Facebook
  • Incluir banners de publicidad de Adsense
  • Enlazar con libros de Amazon
  • Probar con artículos patrocinados
  • Hacer un plugin “Buy me a beer
  • Vender un libro autoeditado en Amazon con las entradas más exitosas

Pero la verdad es que Sergio ni siquiera lo aconseja. ¡Un blog es para disfrutar!El dinero no es el único objetivo para hacer las cosas”, comenta Sergio. Acaba la charla compartiendo sus pensamientos sobre la producción entre iguales y el acceso universal a la cultura hecha por y para todos. La última recomendación, “El pingüino y el leviatán” de Y. Blanken y “Excedente cognitivo”, de C. Shinky.

Leave a Comment

Your email address will not be published.

*